domingo, 14 de junio de 2009

Malditas rejas de seguridad

Entiendo el tema de la seguridad... pero si el vigilante deja entrar a "casi" cualquiera ¿cuál es el punto?... lo más jodido, aún conociendo experiencias ajenas, es encontrarte en plena calle a 10 pasos de casa, alrededor de la media noche, sola, con frio y con la reja cerrada y con llave... ¡Maldición!... ¿¿y ahora que?? ¿Quién la abre?, no puedo gritar.... el tipo de vigilancia debe estar en la (exacto) otra reja... ¿ir hacia aquella? mala idea, pensaba... muy oscuro... me da miedo, luego optar por otra dirección y encontrarse con una segunda reja igual de cerrada, otra más y la misma estúpida suerte... una más y lo mismo.... ¡CARAJO! esto ya es ridículo... Y finalmente terminar en aquella en donde el vigilante estaba con las rejas abiertas de par en par...

Lo reconozco... tomé una tonta decisión ... pero ¿quién demonios decide cerrar una reja que jamás está cerrada y tan temprano?

3 comentarios:

Gi dijo...

Por eso y muchas cosas mas
odio.. (asi!! ODIO) a los vigilantes!!

nAT dijo...

Lo entiendo, aunque la culpa no sea totalmente de ellos, colaboran mucho! (siguen ordenes las cuales no saben ni pueden cuestionar) haciendo de su labor una rídicula proyección de, quizás, algún resentimiento social.

Anthony dijo...

jajajaja muerte a las rejas!!!