Lo admito es distinta, impulsiva y a veces extremista. No lo niego, la quiero y mucho; aunque a veces se me haga más que complicado el poder demostrar mi apoyo y ayuda incondicional, no por que no quiera, si no quizás, por que no se deja. Su espíritu (a veces un tanto amasculinado) la hace más defensora y "apoyadora" que a little princess who needs some help...
Sólo sé que la extrañaré... y así como a ella, extrañaré esas rarezas, esas excentricidades y esas ganas de salvar el mundo y a mí de paso... lo sé, hay errores que aunque no forzados; malogran ciertas relaciones... yo no quería que esta se perdiera, pero tal vez sea cierto y "Nada es para siempre".
Sólo sé que la extrañaré... y así como a ella, extrañaré esas rarezas, esas excentricidades y esas ganas de salvar el mundo y a mí de paso... lo sé, hay errores que aunque no forzados; malogran ciertas relaciones... yo no quería que esta se perdiera, pero tal vez sea cierto y "Nada es para siempre".











1 comentarios:
Hola,
Como bien dices, nada es para siempre, y el amor no es una excepción. O más que el amor yo diría que las relaciones, porque muchas veces el amor sí pervive, aunque sea transformado, pero las relaciones...eso es otra historia.
Un saludo.
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