sábado, 19 de abril de 2008

Inseguridad

Maldita y avara inseguridad, la que reclama en los momentos menos indicados, la que demanda en momentos indemandables la que se hace protagonista de todos nuestros dramas, la que no nos permite disfrutar del sentirnos “amados”.
Inseguridad disfrazada del miedo a no ser amados o a que dejen de amarnos; temor asqueroso, odioso y sádico… temor que metido, fundido y mezclado en nuestros pensamientos no hace más que atraer todo aquello a lo que tememos; por que precisamente no hacemos más que pensar en ello (y todos sabemos lo poderosa que se vuelve la mente cuando nos confabulamos con ella)… simple y puro PODER DE ATRACCION

La inseguridad… sabia conocida ya bastante bien por nosotros… esa que mata toda pasión y amor liberado, declarado… la inseguridad nos aprisiona y nos amarra en una serie de condicionamientos, cuestionamientos y meticulosos razonamientos; quizás hasta enfermizos, en el que medimos la cuantía del amor (como si fuera mesurable) esa que nos instala un radar tipo afectivometro que ante cualquier “escapada de rutina” nos advierte un mal concebido descenso en el amor, en el afecto.

Un constante guardián, que ante cualquier comportamiento nuevo nos señala y nos grita internamente: “Algo debe andar mal”. Inseguridad que mientras no la matemos y siga haciéndonos sucumbir ante su régimen (bastante dictatorial) seguirá acabando con cualquier esperanza de encontrar un amor verdadero, alejado ya (Dios así lo quiera) del apego tan utilizado y tan en boga en estos días.

nAT

19/04/08

2 comentarios:

Raulín Raulón... dijo...

Disfrazada de advertencia, que es lo peor de todo.

Imprimiré lo tuyo y lo tendré en la billetera, como otros tienen tarjetitas romanticoides.

nAT dijo...

jeje, pues que bueno saber que te sirve :)

Slds,
nAT