Lo reconozco, no sé como sentirme. Por un lado, tengo claro lo que no quiero, por otro en cambio, tengo un gran cuestionamiento: Ser bicho raro me importa.... aún cuando en la regularidad de mi vida siempre he nadado contra la corriente.
No faltará por ahí alguno que me diga que estoy apoyando a una hippie, pro drogas y asesina (Ya circulan sus declaraciones acerca de su posición a favor de la despenalización del aborto) Ciertamente tengo mis reparos con esto último, no estoy a favor del aborto, creo en la vida y en el derecho a tenerla, pero no por eso satanizo a aquella mujer que en todo momento se ha mostrado como una verdadera dama, que no tiene por que atacar para avanzar.
Hoy por hoy me convenzo cada vez más que el voto por Susana Villarán está PROHIBIDO para todo aquel limeño tradicional, moralista y cucufato (léase católico (además)), ojo, soy católica (bautizada e incluso confirmada y por propias convicciones y en una adulta edad) aunque más cristiana que otra cosa por que entiendo que mi fe va más allá de convencionalismos no sólo falsos y costosos, si no también incoherentes e hipócritas.
¿Qué hacer?.... Cada uno tomará la decisión moral que le corresponda, por mi lado, mi propia moral me dice: elige la opción menos hipócrita, y eso es lo que pretendo; equivocada o no, es mi opción.
Finalmente, lo que pase el domingo es asunto aún no conocido, probablemente termine el día con una sonrisa cómplice y satisfecha, probablemente me equivoque. Aunque debo de reconocer que mi entorno (en su mayoría derecha tradicional) no representa la mayoría votante de la ciudad.
¿Cómo para tener miedo?
Si eso quedará ahi, posiblemente terminaría llorando y diciéndome lo torpe que soy por exponer mi cuerpo de esa forma sin resultado prometedor alguno.... pero como dios es grande, más grande que sus problemas (o sea ¡es crema!); ese sacrificio tenía que tener más de un resultado positivo aunque muy adolorido: Cuerpo mucho más activo, piernas poco a poco mejor tonificadas (SI!!!) y desaparición gradual de esas estúpidas ganas de comer cualquier huevada a cada hora... ¡sin mencionar que Mr. Ty anda emocionado imaginándose la resistencia que llegaré a tener en pocos meses!
No importaba… era necesario… ya decíamos: “de algo servirá”… y por supuesto que sirvió. Cada choque era un golpe bajo a cada uno de aquellos que hoy nos hacía la vida un poco imposible (ya que nada lo es absolutamente). Fue todo contra todo… trabajo, familia, amor, amistad… todas aquellas cosas que me dejan, algunas veces; con una frustración flotante (aunque ligera, no olvidemos que finalmente todo me sale bien :)) chocando, aligerándome… dejándome totalmente desahogada… insisto: ¡VAYA TERAPIA!
Y es en vano que trate de llenar ese vacío adoptado desde hace algunas horas por cualquier distracción efímera, pasajera... ni siquiera mis nuevos 25 canales de MOVIES me devuelve esas ganitas de trabajar, de apostar... de luchar...
Ni hablar, YO NO APLAUDI... y totalmente al contrario, no pude ocultar mi fastidio y cuando él (que quizás se acordó que tenía compañía) volteó a mirarme; imité con gran molestia los difuerzos de aquella brasileña que supo lograr y captar mejor la atención de ese
¿Acaso tener más de 30 años y estar sóla, me vuelve en la perfecta looser sólo porque a una (o a más de una) se le dió el ser "esposa" a los 23 y mamá a los 24 ... incluso quizás olvidándose de ser ellas mismas? ¡Como si todo en la vida sólo se resumiera en eso!


