martes, 6 de noviembre de 2007

Los conflictos con ella

Recuerdo que su primera impresión, hablando del primero que entro a casa como "el novio", fue negativa y sin ser aún el dueño de ese título. Claro que no te faltaba razon señora madre, ya que logró convertirse en el mayor de los embusteros en la historia de la familia Ladrón de Guevara (si madre) Villafuerte también. Y si ese aquel embustero está leyendo esta breve reseña de la que mi madre será protagonista, estoy más que segura que se sentirá descubierto. ¡No me gusta!... ¡Hay algo en su mirada que no me da confianza Natalia, además usa zapatos feísimos! (¿si se lo dije?, Claro que sí ...) Pero madre sólo hay una y casi nunca (ojo, casi nunca) se equivoca.

Aún asi, a pesar de esta advertencia (que para mi verguenza, no fue la única) decidí meterme por completo, creyendo (claro, como no) que él conmigo sería diferente CLASICO ERROR...

Un año entero (más por mi testarudez que por sus ganas) mantuve una relación de la cual (al segundo mes) estaba segura no funcionaría. Ya sin él decidí dar rienda suelta a mis ganas de vivir, esa que quizás debió ocurrir entre mis 16 y 26 años, pero es que esa época se la dedique un poco al deporte y un poco al estudio y siendo tan esquemática como lo fui (mucho más) no me quedaba más que rechazar propuestas y mirar por encima a todo aquel que si quiera me insinuara un pequeño cortejo, ya hablaré de "las inseguridades" en otra oportunidad.

Ya me vieran a los 29 casi recién cumplidos, con mucho por descubrir. Viernes y sábados: nuevos outfits, nuevos peinados, maquillaje y que empiece la rumba ¿si conocí a alguien? muchos ¿si alguno valio la pena? NO, ¡Ni uno! frente al segundo típico conflicto madre-hija ¿qué estas buscando? ¿por que sales tanto? ¿qué es lo que quieres lograr de los hombres? ¿por que te vistes así? Acaso no te das cuenta que vistiendote asi y saliendo tanto no lograrás nada, ¿es eso lo que quieres de tu vida?

Analicemos:

Días de salida: viernes y sábado
Duracíón de dicha etapa: quizás sólo 5 meses
Vestimenta: Soy clásica, moderna también, pero ¿descarada? ¡¡¡jamas!!! además luzco como un palo de escoba, no tengo una tremenda delantera, a decir verdad me hace falta, y por detrás, no es que los hombres volteen a mirar esa parte de mi (muy bien considerado por mi persona) cuerpo.

Entonces ¿de que estamos hablando? lógico, si al dia siguiente de una salida voy directo a mi madre a contarle que tal la noche y le salgo con narraciones como la siguiente: ¡Ayer estaba bailando con un tipo y depronto me jalo y me queria besar! por su puesto me moleste y me fui (cerebro de madre, de la mía en todo caso: ¡Que clase de comportamiento tendrá en sus salidas para generar ese tipo de aproximaciones!)

A lo que pienso: confío en mi madre, le cuento todo y ¿que gano? Que en un momento de ansiedad e impotencia me eche en cara detalles personales que ni siquiera son como ella los imagina ¿solución? ¡QUEDATE MUDA!

Inconveniente: ES IMPOSIBLE QUE NATALIA se quede muda...

Tercer conflicto y quizás en el que más razón le de a mi madre: encontrarte un nuevo novio que no habla tu idioma, ni siquiera muy bien el inglés y que además sea judio y viva con un personaje controversial y cuestionado en la mal llamada farándula limeña ¡Dios a donde fui a parar!

¿y que pasa cuando tu cultura nada liberal se mezcla con otra diametralmente opuesta a la tuya?

Pues... o te vas corriendo o te empiezas a llenar la cabeza con esta corriente liberal; como se imaginaran, corriendo no me fui, me quede y me quede parcialmente contenta por que en el fondo mi tradicionalismo algo adormecido por la atracción increiblemente inmensa que me invadio desde el día que lo conocí, lanzaba cada cierto tiempo alertas al comienzo del tipo amigables y luego algo amenazantes.

Y cómo podría reaccionar una madre frente a una hija que cambia totalmente todos sus esquemas de la noche a la mañana por una nueva relación: ¿Qué paso con todos eso ideales de pareja? ¿Cómo es que ahora estas cosas te parecen normales y antes te parecían atroces? ¿Tanto te gusta y te atrae esa persona que eres capaz de perder tus principios? No, no se asusten, no es que me hubiera convertido en una delincuente de la noche a la mañana, pero si tuve unos meses de comportamiento super ajeno a lo tradicional de mi esquema. La única respuesta que tenía para dar, era la misma que me daba a mi y al resto del mundo: Se que está mal, pero déjame equivocarme, ya pasará.

Y pasó...

Ella no se equivoco y quizás me podría atrever a afirmar que tampoco yo. Sabía que no tenía sentido, sabía que no llegaría a mas y sabía que por algunos meses no hice más que engañarme por que equivocadamente me encontraba en un estado total de necesidad de afecto.

Y la vida, luego de ese pequeño desliz; me dio la tranquilidad y la paciencia para aceptar aquella etapa. Decidí darme un tiempo a solas, sin salidas, en familia. A pesar de todo aquello que siempre tuve y nunca me falto, había una parte de mi que sentía necesidad de compartirse con alguien más y es cuando conozco al que vendría a formar parte de este último conflicto con ella, que no apareció hasta el final de la historia. Cuando lo hice público (a los días de conocerlo) pude ver en sus ojos cierta ilusión, por supuesto que lo pude ver, pero la historia se vuelve mucho más compleja y difícil si se trata de alguien que vive a miles de kilómetros de distancia y nunca he visto en persona. Aquel que sabe de lo que hablo, sabe perfectamente que para enamorarse no necesitas tocar, al menos no al inicio y no puedo ni pretendo convencer a nadie que eso es real y puede pasar, me paso y es mi historia y sólo deseo trasmitirla. Ya de pronto cuando lo sentí cada vez más real y más seguro, fui contándolo. Aunque sólo a las personas más importantes en mi entorno. Mi día a día era con él en el medio, presente día y noche, lo que hacía que la ilusión y sentimientos vayan creciendo de manera indescriptible. Sólo cinco meses pasaron hasta que finalmente entró a casa.

¡Dios! hasta ahora recuerdo que mis ilusiones y mis nervios eran los suyos (hablo de mi madre) hasta ahora recuerdo que un día antes de llegar se quedó despierta conmigo hasta tarde arreglando lo que sería su cuarto, recuerdo que camino a casa ya con él a mi lado, llamó para preguntar como iba todo, incluso recuerdo que luego de un día entero al volver a casa me miró sonriendo y me preguntó en voz baja: ¿todo bien? ¿ya son novios?...Hoy pienso ¡No sabes cuanto daría por hacerte feliz si quiera con esto... diciéndote todo está bien, vamos a seguir juntos, no nos equivocamos, ni tu ni yo. Pero la vida no es así de fácil y las cosas no tienen que ser necesariamente como queremos!

Cuando el partió dejó un vacío tan inmenso que me costaba respirar, y sólo dos o tres días después de su partida aparecieron mis temores, ese miedito estúpido (y a veces quizás certero) que me decía: ¿qué pasa si no vuelve?, ¿qué pasa si esta es la última vez que estaremos juntos?, ¿qué pasa si no soy lo suficientemente buena para él?, ¿qué pasa si no colmé sus expectativas?, ¿qué pasa si no calé en lo más profundo de su corazón?... dudas y miedos que no hicieron más que producirme fantasmas alejándome de él. Si a eso le sumas sus propios miedos y sus propias dudas, la relación no puede continuar y así sucedió.

Con el corazón herido y tratando de borrarlo de mis planes, de mis sueños y de mi vida, tuve a mi madre al frente diciéndome ¿cuánto tiempo más seguiras cometiendo estos estúpidos errores y perdiendo tu tiempo? ¿Ya te diste cuenta que te equivocaste? ¿Por que lloras y por que sufres por alguien que no vale la pena?. Quizás hoy me da risa y me permito sonreir, pero en ese momento necesitaba un abrazo y no una fila de reproches que quizás eran para ella. Hoy no lo se, no se cómo mirarla ni cómo acercarme y cómo decirle que la necesito y que sólo quiero que me escuche y me diga: Esto también pasará.

Sé que quieres que te haga feliz viéndome realizada y dentro de una relación estable. Yo creí en él y creí en la relación, y sé que tu también lo hiciste como mucha gente al rededor, p
ero son mis sueños los rotos, es mi corazón el dañado y es mi vida. Déjame sufrir y déjame equivocarme, déjame seguir con la esperanza de que volverá por mi y déjame sufrir cuando finalmente reconozca que eso nunca sucederá.

Te quiero mucho y no se vivir sin ti a pesar de que muchas veces me resultes insoportable (tranquila, sé que te resulto insoportable gran parte del tiempo también) pero se además que me amas tanto como yo a ti.

Nov. 07

domingo, 4 de noviembre de 2007

I Carry your Heart

I carry your heart with me (I carry it in my heart)

I'm never without it (anywhere i go you go,my dear;and whatever is done by only me is your doing,my darling)
I fear not fate (for you are my fate,my sweet)
I want no world (for beautiful you are my world,my true)

And it's you are whatever a moon has always meant and whatever a sun will always sing is you

Here is the deepest secret nobody knows (here is the root of the root and the bud of the bud and the sky of the sky of a tree called life;which grows higher than soul can hope or mind can hide) and this is the wonder that's keeping the stars apart, I carry your heart (I carry it in my heart)


(It's not mine it's from: e.e. cummings)

Adicción por el Drama

Nose si alguna vez lo conté pero creo que hasta mi conversación con Yvt el día de ayer no lo saqué a la luz por que nunca lo sentí útil hasta el día de hoy. Y será que cada vez que hablo con ella me siento tan en casa y tan segura que toda esa miseria de la que mi parte más profunda se encuentra plagada empieza a salir. Es que no entendía esa adicción por el drama que manejo desde que quizás vi la primera luz al nacer, por que ya de niña; todas mis fantasías estaban cargadas del más puro drama al estilo shakesperiano, esa fascinación constante de protagonismo en mis más nefastas e inventadas tragedias: descubriendo una infidelidad, separándome del ser amado, muriendo y dejando sólo al ser que me ama, llorando y siendo la victima de mis propias irrealidades... y era como una droga que desde niña me hacía sentir importante y parte de este mundo.

Pero ¿Por qué alguien querría vivir una eterna tragedia? Primer descubrimiento: Afan de Protagonismo y es que la victima en los dramas es siempre la más querida ¿o no? ¡¡QUE ABSURDO!! y ¿por qué esa insistencia en generar lástima todo el tiempo y de esa manera robar cariño y atención del resto del mundo? Segundo descubrimiento: Necesidad de Afecto: ¡Claro! Y es que ¿acaso no me quisieron? es que ¿acaso nadie demostro amor o atención por esta simple mortal? ¿es que se me escapa algun momento en lo que va de la vida que llevo recorrida hasta el día de hoy en el que senti abandono de afecto? y escribiendo estoy logrando repasar parte de mi adolescencia, esa edad complicada en que esa estúpida timidez te rompe esquemas internos y te oculta tras una envoltura más dura que cualquier caparazon natural, en la que la relación con mi padre no era muy buena hasta el punto de llegar a nula por temas de "abandono de afecto", abandono, ojo, percibido de manera irracional; luego de una enfermedad muy grave del cual (gracias a dios) mi hermano salio triunfante y la que dejó ciertas marcas en la familia, en donde de hecho la más marcada fue la situación entre mi padre y yo por algunos años.

Y pensar que creía que no había tenido ninguna experiencia de abandono de afecto... Pero claro que la tuve y es por eso que ese maldito temor (adicionado, no nos olvidemos, de mi adicción por el drama) viene arruinando cada experiencia en la que me aventuro relacionada al sexo opuesto,
saboteando; de esa forma, mi propia felicidad.

Y todo cae como las piezas perfectas de un rompecabeza y si miramos hacia atráz, siempre he sido (en primera instancia, en todo caso) la que decidía terminar con cada una de mis relaciones, y por supuesto sin desearlo. Simplemente por que cuando las cosas no seguian siendo color de rosa como al inicio, mi alarma contra desamores me decia: Natalia, ojo, algo está pasando ¡alerta! y es cuando mis fantasmas aparecen y me dicen: ya no te ama y claro jamás lo dirá y es mejor que salgas antes que el quiera salir y te haga daño. Por eso siempre que digo: ya no va mas tenemos que terminar tu no eres capaz de luchar por mi y yo no puedo seguir luchando sola, es porque espero la soñada respuesta: ¡No! estás equivocada yo luchare por ti hasta la muerte te amo y no puedo vivir sin ti. Lógico, respuesta que nunca llegó, ni llegará por que enfrestémoslo, los hombres no son los príncipes azúles de aquellos cuentos de hadas y no vienen en caballo blanco y con armadura y ninguna relación es como la de Pedro y Vilma (Los Picapiedras), ni nosotras somos las bellas damicelas, perfectas y siempre sonrientes. No!! por Dios y lo he leido en más de un libro de autoayuda que más me sirvio para ayudar a terceros que a mi misma.

Nada es perfecto, nada tiene ni debe ser plano para siempre, la vida está cargada de matices, de retos, de dificultades y saber llevarlos es parte de la madurez que me anduvo faltando en estas últimas semanas y aqui estoy luego de haber perdido más que un continente a mi mejor amigo al mejor candidato del hombre de mis sueños, a la persona que amo y que creo, me sigue amando, a ti.

Perdóname por dejarte ir,
I know you are going to find your way!

Nov, 07

lunes, 15 de octubre de 2007

Junto a ti

Después de tantos vaivenes, después de tanta espera y cuentas regresivas, me vi en la tan esperada escena de tenerte frente a mi, junto con la emoción atrapada y disimulada por querer contrarestar tus nervios y esa cara maravillosa de aquel niño que recibe el regalo que tanto estaba esperando, y yo, sin poder hacer nada; teniéndote al frente, sintiendo tu olor y tu presencia atrapada aún hasta el día de hoy en mi memoria: ¿por que coño no corrí, no lo abraze, no le parti el labio y lo amé right there right then?
Y que podíamos hacer dos tímidas personalidades mirándose directamente a los ojos, incluso cuando tu esquivabas mis miradas. ¡Por dios, como moría por que me tomaras de la mano y me beses los labios!
What are you thinking? esa mezcla estúpida de inseguridad y del querer manejar toda la información disponible... (como lamento haberte acorralado cada 10 minutos con esa pregunta impertinente e invasora de privacidad) ¿Pero dime tú que más podía yo hacer ante tu silencio?

Me tomaste de la mano
¿Cuánto tiempo te tomó? Fue delicioso y maravilloso sentir que lo deseabas, saber que te costó, saber que no fue fácil pero que finalmente me atrapaste, me cogiste de la mano y nunca más la soltaste.

Pero claro faltaba más, había más que explorar, más por recorrer y entonces sucedió. De pronto (por obra de dios... ¡Sólo a él le podría atribuir esa confabulación del tiempo y lugar que se nos concedió para estar sólos y frente a frente!) y ahi estábamos los dos, mirándonos y diciendo en nuestro interior ¡Por fin! y alli te tuve, mirándome fijamente a los ojos, rozando tu nariz con la mía y acercándote lentamente a mis labios. Y sentirte tan nervioso tocándome como si me tratara de una muñeca de porcelana, besándome como si mis labios pudieran romperse me llenó de una emoción indescriptible que incluso hoy no se explicar, quise llorar quise gritar TE ESPERABA HACE TANTO pero sólo te besé y respondí: i love you too......... just before you told me I LOVE YOU.
nAT
Set 07

where are all of those dreams?

After the whole situation i found myself alone and without knowing what to think. Ok, i love him, and maybe more than anything in the world and i would love to have him by my side in this moment thinking in what can we do for our future and how to afford the education of our 3 weird named babies.
And i wonder... where are all of those dreams?... where are all of our illusions right now?

So now i just have to wait and give him the space and time to think about it... even when i miss him the most.

I love you....

nAT

sábado, 15 de septiembre de 2007

¿Qué es el sexo después de todo?

El sexo... mmmmmmmmm pues.. no puedo hablar con mucho conocimiento del tema, si tomamos en cuenta que mi experiencia se inicia entrados los ¡¡¡30!!! dirás pobre mujer sóla hasta esa avanzada edad... que por cierto tan avanzada no es, pero alguna mirada prejuciosa siempre se da el trabajo de decir ¡que vieja estás!

Pero nada más lejano a la realidad... yo soy más jóven que cualquier veinteañero de poca monta curzando algun ciclo universitario...

Y tampoco es que haya estado sóla tanto tiempo, alguna pareja tuvo que aguantar lo "inaguantable" para muchos (o casi todos), ese sacrificio de llevar casi vida de célibe dado que la abajo firmante pues quería llegar cual inmaculada concepción incluso hasta el primer hijo. No, no me voy a burlar de aquella ferbiente postura frente a la vida, romance y frente al sexo, claro está.

El sexo, señoras y señores es algo que escapa de todo mi razonmiento, no lo entiendo, no se cuanto es que me gusta, no se si podría vivir sin él o con él (pues digamos que en la actualidad voy viviendo sin él) lo que me podría poner en la posición (con autoridad) de admitir que ¡Sin, sexo (al menos yo) puedo vivir! Pero tampoco me voy a hacer la mojigata, el sexo es lindo, divertido, excitante, enjoyable... (el que me esté leyendo, sabe mucho más que, ¿para qué describir lo que ya todos bien saben y más que yo ¡SEGURAMENTE) y es más lindo cuando se hace amando 100% a tu compañero.. Uhhhhhhhhhh ya viene la romántica empedernida, pero si vamos a hablar de sexo, pues sólo lo concibo como parte de una relación amorosa (que existan muchos que no lo relacionen: PERFECTO, total el mundo no es plano, es redondo y diverso y gracias a dios tan complejo, precisamente por que somos todos únicos, irrepetibles y con ideales completamente DISTINTOS). Entonces: ¿Amor = Sexo ? ¿es así de simple? ¡¡NO!! que va a ser... y ¿Sexo = Amor ? ¡MENOS!. Es que los sentimientos no son tan simples como las matemáticas, de ser así quizás no estaría aca escribiendo (ya que la mayor fuente de inspiración la recibo de tantos vaivenes amorosos) Y no me voy a poner muy intelectual para hablar del amor, que de eso no va, ya todos sabemos que ponerle cerebro a un corazón enamorado es tan imposible como pedirle a TONGO que afine y que me traduzca la letra de La Pituca coherentemente y de paso me mejore la pronunciación... No amigos míos el amor va mas allá de eso.

¿y el sexo? Pues entramos a algo menos complejo pero bastanta más al momento de practicarlo sobretodo si se trata de mujeres, y es que no nos lo hicieron fácil... Es que, además de tener que cargar con todo este peso de ser mujeres (lo cual es un orgullo de aquellos, y que maravilloso es mirarnos al espejo y descubrir que tenemos tetas y además ¡CEREBRO!) tenemos que cargar con el hecho de que nuestros climax deban estar acompañados de 100% de concentración JODER ¿saben lo que me cuesta concentrarme? No puedo pensar en una sóla cosa, mi cerebro va dando vueltas por n circunstancias, pensamientos, sentimientos a lo largo del día... NO, mi cerebro no es tarea fácil! y ¿le debo pedir que en el momento del "sexo" se concentre? Bueno OK, digamos que se logra, que aparece esa concentración tan deseada por unos minutos... basta la mínima distracción, que obvio, a los hombres les da lo mismo, ellos siguen en su faena y pues a la mierda con las distracciones... ¡¡NO!! nosotras no, y nuevamente desde cero........ uffff que trajin (pero ¿que bien que se siente intentarlo no?)

Mi idea era hablar del sexo desde mi punto de vista, y es tan poco lo que puedo decir que prefiero volver dentro de algún tiempo, cargada de más experiencia y transmitir a todos los lectores, lo que luego de cierto tiempo voy experimentando en lo que va y seguirá yendo, de mi vida sexual. Por ahora, sólo les puedo afirmar que el sexo es y siempre será en todos los dominios de mi entendimiento, inteligencia y espíritu la mejor de las formas que se crearon (y hay que agradecerle a dios por darnos esas herramientas que nos permite que se dé) para comunicar AMOR.... y si alguien me tacha de RETROGRADA... me lo llevo en la espalda, el sexo querido mío, es bastante lindo, hermoso y puro como para no agregarle AMOR y de esa forma hacerlo pues: LA CONSAGRACIÓN DE LA ENTREGA PERFECTA... (aunque ya todos sepamos que no existe tal cosa como lo "perfecto").

A vivir y a sentir, que para eso estamos puestos en el mundo.

nAT

viernes, 7 de septiembre de 2007

A quince días

A quince días de uno de los sucesos mas importantes e increíbles de mi vida, me encuentro inmersa en un sin fin de preocupaciones y pienso ¡QUE INJUSTICA! No dedicarle el 100% de mis retorcidos, hilarantes, rebuscados y cuestionantes pensamientos y saber que en contraposición, estos, atraviesan por una etapa de constante lucha entre la preocupación cotidiana y el placer que le genera escaparse por unos segundos a las tierras dominadas por la imagen de aquél maravilloso suceso.

¡Que delirio! Y ¿quién me manda a abandonar la cómoda vida del trabajador dependiente para lanzarme a la aventura del “negocio independiente” y luego terminar pensando en cual seria la forma más fácil y conveniente de abandonar el barco sin quedar como un total fracaso? ¡Pero es que no quiero! Y mi lado optimista (que es bastante grande y ocupa el mayor porcentaje de mi cuerpo, alma y mente) me dice: sigue luchando, sigue apostando, sigue creyendo… mientras las necesidades de mi bolsillo me gritan con suma desesperación ¡BUSCATE UN TRABAJO! Y no es que no trabaje… Pero mi cerebro, bastante aburrido por cierto, se la pasa reclamándome más trabajo, más retos y más creatividad, la cual tengo atorada en la línea que divide mi visión de mis pensamientos.

Hoy, con la cabeza llena de canas (dios, ¡ojala sólo fuera en mi cabeza!), la boca llena de úlceras post stress (y es que se me acabo el listerine y ni si quiera me pude dar tiempo ni un lugar en mi economía para reponer el que se terminó hace ya una semana), con unos kilos menos, (trato de cuidarme para no perder la línea ni lo poco que queda en mi cuenta bancaria) pienso…. ¿Qué lugar de mis pensamientos le otorgo a aquella maravillosa ilusión que me hace el que llegue ya a tierra peruana la persona que me permite sonreír todas las mañanas, quien me hace olvidar por varios minutos toda esta fila de problemas que me ponen cada día más vieja, como si no bastara ya cargar con estos 30 años (de los que valgan verdades me siento muy orgullosa)?


nAT
15 Set 07
anyway, you are always on my mind

domingo, 19 de agosto de 2007

¿Seguridad Social?

Después de muchos días viviendo una verdadera agonía tengo nuevamente en casa a una de las personas más importantes en mi vida y es que la vida se encarga de ponerte prueba tras prueba para que finalmente tengas la dicha de reconocerte perdidamente enamorada de tu padre, descubriendo cuanto lo amas y cuanto es que no puedo estar sin él.

Hace ya una semana aproximadamente mí madre me despertó con un angustiado ¡NATALIA! Y yo ¡¡¡por la puta madre!!! ¿No puedes despertarme de otra forma? ¿Por qué me levantas así???? (Presintiendo, por supuesto, una mala noticia. Tratando de disimular mi susto con una pregunta de reproche) ¡Tu papá no puede hablar!... ¡¡¡Carajo!!! Sólo necesitó decirlo para que en ese momento salga de la cama a ver que pasaba con él.

Ahí estaba, sentado en la cama tratando de pronunciar palabras comúnmente usadas por él sin éxito alguno. Parecía un bebe tratando de hablar por primera vez. El cuadro era más que triste “angustiante”. Por un lado estaba mi madre sin saber que hacer y por otro, mi padre; desesperándose, por que, obviamente, no podía hablar. Papi, tranquilízate no te agites. Y sólo recibía señas de él tratándome de explicar: ¿que quieres que haga? ¡No puedo hablar!

En cualquier otro caso lo primero a hacer es llevarlo corriendo a emergencia y a su clínica de cabecera, en nuestro caso ¡NO! Debido a algún problema con la renovación de pólizas de una compañía local de seguros; lo que nos dio por resultado la no cobertura de cualquier afección cardiaca, ya que en el momento de la renovación, todas aquellas afecciones pasaron como pre-existentes… ¡QUE HIJOS DE PUTA! (claro, no soy ignorante, eso sucede al pasar de una póliza a otra pero también se que son temas negociables, dependiendo OJO a la habilidad en el manejo de pólizas…) El tema era… ¿donde mierda llevas a tu padre con un cuadro de parálisis facial a las 5 de la mañana, si toda la vida lo llevaste a la clínica más cercana, en la que siempre se atendió, sabiendo que el seguro no te va a cubrir ni un carajo en ninguna clínica privada?

¡Mamá! Este no es un caso cardiaco (eso pensaba yo)… mi papá no puede hablar es neurológico, llevémoslo a la clínica y veamos que pasa… eso hicimos y la naturaleza es tan sabia y el cuerpo humano otro tanto, que no creo haberme detenido a pensar ni por un segundo que era la primera vez que veía a mi padre tan desesperado, escuchándolo balbucear palabras sin poder entenderle, nada fácil por cierto, y aun así no me di tiempo de mirarlo con tristeza o de pensar ¿Por qué? Sólo lo miraba a la cara y demostrándole con mi mirada que todo estaba bien y que nos dirigíamos a la clínica para que todo se solucione.

Esperamos algunos minutos en emergencia, siempre cerca de él, mientras mi hermano, me imagino que por un tema de “protección” prefirió dar vueltas afuera del área de emergencias. Ya cuando el doctor entró y empezó a hacerle las preguntas de rutina y él no pudo responder claramente, balbuceando y demorándose en responder… ¡me quebré! Tuve que salir corriendo para que ni mi padre ni mi madre me vieran… lloré … y lloré muchísimo, por que era increíble escuchar a alguien, que hasta hace unas horas estuvo bromeando y jugando conmigo, a quien toda la vida admire y ¡¡¡SIGO ADMIRANDO!!! A quien siempre que algo me resultaba difícil o nuevo buscaba para que me ilumine la mente… de pronto escucharlo hablar como un bebe que intenta pronunciar sus primeras palabras por primera vez.

Luego de este necesitado desfogue, lo siguiente era pasarlo a UCI (Unidad de Cuidados Intensivos) y fuimos nosotros quienes informamos a la clínica nuestro “pequeño” problema con la póliza de mi padre… de no haberlo hecho, hubiera pasado lo de la anterior vez, en donde al final de la hospitalización nos informaron que nuestro seguro no cubría nada por que su problema cardiaco era pre-existente ¿Cómo? ¡!!!!! Se tuvo que pagar el 100% de todo. Antes de que pase lo mismo informamos a la clínica y el pase de mi padre a la UCI se detuvo mientras esta compañía respondía en que % nos cubría… Al final decidimos que pase a UCI mientras ellos se encargaban de pasarlo COMO LEEN al seguro social. (No teníamos otra salida) ni siquiera la clínica nos podía dar un aproximado del costo si lo dejábamos, por que como todos saben “nunca se sabe… depende de la recuperación del paciente” (siempre incierto claro)

Y pensar que en un momento pensaba decirle a mi madre ¡Llevémoslo a una mejor clínica! y resultó que finalmente lo estábamos trasladando a un hospital (en Perú la diferencia entre clínica y hospital es que la última es estatal)

Sólo mi madre y yo nos quedamos para vivir ese momento… (Mi hermano tenía que trabajar) nosotras también, pero mi ventaja es que soy independiente y mi mamá, la esposa. hicimos el traslado en ambulancia y felizmente pudimos ir las dos con él. En el momento que bajamos a mi padre de la ambulancia yo atendía una llamada en el celular y mientras iba entrando a la sala de emergencias la boca se me iba abriendo más y más y me quede sin palabras… tuve que colgar.

No lo podía creer… no podía creer que hayamos terminado en un lugar como aquel… no habían suficientes camas cuando veía que pasaban de la camilla de la ambulancia (A1) a una de las camillas disponibles de aquella sala de emergencia, iba sintiendo como se me escarapelaba el cuerpo… Habían en aquella sala mas de 10 personas sumándole los familiares de cada uno de ellos y no se cuantos mas pacientes quizás no tan graves… los mismos pacientes cargaban sus sueros y muchos estaban sentados en bancas de maderas despintadas a falta de camillas, las cuales eran compartidas por los familiares, otros en sillas de ruedas y todo abarrotado de personas.

Entramos a dicho lugar cerca de las 4 de la tarde y desde esa hora esperamos a que lo trasladen a cuarto, pero… nada sucedía.

¿A que hora lo pasan a cuarto? Esperen un momento nos decían… pero ya había pasado una hora y todo seguía igual. Venían “doctores” uno tras otro y le seguían haciendo las mismas estúpidas pruebas y preguntas… Hasta ese momento mantenía la calma pensando en que la ineptitud y dejadez (sin hablar de la negligencia) era normal en una entidad pública.

Seguía manteniendo la calma, hasta que por enésima vez me acerque a mi padre y sentía que estaba hablando peor. Fue cuando me di cuenta que no le estaban administrando medicamento alguno y que seguían dándole ese estúpido suero… Decido entonces acercarme a la enfermera de turno y pregunto ¿Señorita, me puede decir que medicamentos le están aplicando a mi padre? No veo que le hayan aplicado nada y mi papa necesita que lo mediquen inmediatamente. Ya eran cerca de las 10 de la noche y mi padre seguía tirado en esa camilla… sólo le habían pedido unos análisis y eso había sido todo…

La mujer respondió: ¡su papa ya esta atendido hay pacientes más graves! Me quede helada ¿Cómo? Insistí. ¿¿¿¿Le he preguntado en que momento van a atender a mi papá???? Ya le dije señorita, espere afuera que acá sólo puede estar un familiar!!! ¿Cómo? Pues no! ¡Acá me quedo muchas gracias! Respondí totalmente enardecida y fastidiada por la ineficiencia en el momento de entregar información, sólo necesitaba que me den información ¡No pedía más que información! ¿Cómo puedes estar desde las 4 de la tarde hasta las 9 de la noche con tu padre en situación crítica y sin nadie informándote de su situación? ¿Cómo no perder los papeles y sentir impotencia si nadie te dice los pasos a seguir o lo que harán con él? A pesar de toda aquella falta de sensibilidad y empatía, aquella mujer se atrevió a responder e intentar iniciar una discusión inútil con el afán de demostrar que por el simple hecho de trabajar en aquella entidad pública, quizás podía sentirse con cierto poder sobre los pacientes y familiares (clásico comportamiento del común empleado del estado) respondiéndome: Ah no, no tengo que ver su cara. No quise quedarme callada replicando: ¡no se preocupe no la va a ver! Alzando mucho más mi voz. Fue lo último que dije pues quería dejar en claro que no iba a permitir que nadie me aleje del lado de mi papá, no en esos momentos y mucho menos sabiendo que no tenía asistencia de nadie y que si no veía por el nadie lo haría (lógicamente aparte de mi mamá).

Decidí hablar con uno de los doctores… OTRA MALA DECISIÓN

Hice cola como si fuera paciente y llegado mi turno mamá y yo entramos a lo que parecia ser un improvisado "consultario" al que entran diferentes doctores cada 4 horas aproximadamente, al vernos nos dijo ok, tomen asiento y rápidamente le dije: el paciente es mi papa hemos entrado a las 4 de la tarde, son las 9 de la noche y no nos han dado hasta el momento ni un solo informe, no tenemos idea de si lo han medicado o no, o si ya van a empezar a hacerlo y de que manera, nadie nos dice nada. Nos miró…. e inmutable nos dijo: tengo que atender un paciente y luego paso a verlo. ¡Pero si ya lo habían visto como 3 médicos! ¡Sólo necesitamos que nos de información! Bueno termino con el paciente y voy a ver a su padre. ¿En cuanto tiempo? repliqué, ya que esa respuesta nos la habían dado más de una vez, mi capacidad de frustración estaba jugándome una mala pasada (ya que no la tengo)… ¡Mientras mas tiempo me quede con ustedes mas me voy a demorar! ¿En cuanto tiempo va a terminar su cita? algún estándar tendrá, ¿10 minutos, 1 hora, 3 horas? Necesitaba respuestas concretas, luego de más de 5 horas de espera ya no soportas respuestas vanales. Termino con el paciente que ha hecho su cola y voy a verlo. ¿Que ha hecho su cola? sentia que me estaba acusando de violadora de espacios y vias regulares, yo también había hecho mi cola. Yo también he hecho mi cola y por eso estoy aca. Dije ya bastante indignada OK, me dijo. ¿Cual es su nombre? Pregunté tratando de persuadirlo y de demostrarle que no estaba hablando con una persona que no conocía sus derechos, ojo iguales que los de los demás pero que quizás no tenía temor de ningún tipo, fue cuando me dijo su nombre: Doctor Canchaya. (Ahora me pregunto… ¿doctor? Y es que ¿No se supone que los doctores están para atender y ser empático con la situación no sólo del paciente si no también del familiar? Ese, lo lamento si hiero susceptibilidades ¡No era un doctor! (al menos no con vocación))

Salí con una mayor frustración que la que me llevo a tocar las puertas de aquel doctor…. Aguante sólo unos segundos y totalmente frustrada empecé a desahogarme… me senté junto a una imagen de la virgen y empecé a llorar… ¿Dios por qué tanta persona inepta ineficiente?…¿Cómo puede ser posible que lesiones tan simples, fracturas tontas y casos de rutina sean atendidos más rápidos que casos como los de mi padre?… y es que sentía que lo habíamos llevado a la boca del lobo, que en vez de una mejoría le estábamos ocasionando un daño, que nuestra decisión fue negligente.

Recién a las 12 de la noche nos dieron (no, un cuarto No: en los hospitales no hay cuartos) ¡una cama!

Durante todo este tiempo esperando en emergencia, me di cuenta de la naturaleza de estos servicios… y del origen de las personas que utilizan con más frecuencia el mismo. Y no entiendo como es que aquellos que más lo necesitan son los que peor trato reciben. Y pasa más por el tema de que las personas que menos tienen, sienten que tienen menos derechos. ¡¡¡QUE ABSURDO!!! ¿¿Quién dijo que el derecho lo compra la plata?? Sin embargo el perfil de estas personas tiene estas características, ya lo dice nuestro mismo himno nacional "largo tiempo el peruano oprimido" (y vaya que muchos por su condición siguen sintiéndose oprimidos)… y si les dices: NO SE PUEDE SEÑOR, ellos simplemente bajan la cabeza y se quedan tranquilos. Pero NO…. Gracias a dios crecí dentro de una familia de clase media y pude educarme y llegar a ser profesional y conozco perfectamente mis derechos y se lo que me corresponde y no puedo tolerar un ¡NO SE PUEDE! O un reincidente ¡ESPERE NO MAS!… ¡no! Y el saber luchar por mis derechos que son iguales a los de cualquier peruano, rico o pobre, me dio más minutos con mi padre y mayor rapidez en la atención.

El resultado: Nos quedamos hasta las 3:30 de la mañana en el hospital, el hambre ya no existía y el sueño tampoco. Luego de intentarlo caí dormida y a pesar de lo avanzada que estaba la mañana al día siguiente, el cansancio no había desaparecido.

Primera visita
Antes de seguir debo de informar lo que muchos peruanos o limeños ya saben, en un hospital las visitas tienen horarios y son restringidas y si eres menor de edad están prohibidas y sólo pueden entrar dos familiares por paciente. Como se imaginaran, las visitas sólo fuimos (al menos los primeros días) mi mamá y yo. Apenas entramos queríamos hablar con él doctor, pero claro, para eso también habían horarios y tuvimos que esperar por el horario establecido. Llegado el momento el doctor de turno nos dijo lo mismo que nos dijeron el día anterior en la clínica El caso está controlado, presenta una isquemia leve pero tenemos que ver los resultados de la tomografía para ver si efectivamente ha habido sangrado en el cerebro y la presión no la vamos a controlar por ahora por que primero tenemos que estabilizar su corazón.

Mi padre estaba más tranquilo pero el ambiente alrededor era muy desolador, los urinarios estaban al lado de cada enfermo, el olor era repugnante de tal forma que tenía que sacar perfume y rociarlo en toda la zona (pequeña por cierto) que rodeaba a mi papá. Mi mamá tenía que limpiarlo y bañarlo, lavarle los dientes y cambiarle la ropa. Las enfermeras sólo le suministraban las medicinas y se encargaban de pedirles a los familiares que se hicieran cargo de sus enfermos. Recuerdo claramente como una de aquellas le dijo a un familiar de un paciente muy mayor y con un cuadro severísimo de asma ¡El familiar está pintado aquí no hace nada! Y sin responder nada el familiar a quien aquella mujer hacia referencia se quedaba mudo y con la cabeza gacha. Este tipo de humillaciones y falta de amor por el trabajo que les tocaba hacer se repetía una y otra vez y no, no crean que ganas no me faltaban de ponerlas en su sitio a cada una de ellas, pero yo ya tenía mis batallas particulares.

No pretendo narrar todas y cada una de las visitas, fueron prácticamente iguales.

La angustia
Esta se convertía en la primera vez que experimentaba aquella sensación de angustia por la salud de mi padre. Durante todo este tiempo comprendí lo que muchos doctores del sector privado afirman acerca del sector público: El paciente en este último siempre empeora y se termina perdiendo. Lo se, gracias a dios en el caso de mi padre no pasó esto último pero sentí en muchos momentos que no hacían nada por él.

Al tener visitas restringidas tienes la desdicha de presenciar escenas trágicas y desalentadoras. Desde el primer día veía casos perdidos, llantos, llamadas de familiares a otros familiares dando la mala noticia de la muerte de algún pariente, traslado de cuerpos a la morgue, entregas de certificados de defunción… y yo teniendo a mi padre ahí dentro sin saber como iría a responder al día siguiente. No recuerdo haber estado tan angustiada en mi vida por mi papá, cada llamada por la mañana al teléfono de la casa nos hacía saltar tanto a mi madre como a mí, el stress y los nervios fueron pan de cada día.

Recordando que tengo a alguien quien siempre me escucha
Dos días antes del cumpleaños de mamá pensaba en el daño emocional que podría significar para mi papá estar aún internado en el hospital en el cumpleaños de su esposa y fue cuando decidí orar por eso. Hable con él señor, hable (por que es lo que mejor hago) y le explique por que quería que papá salga de una vez de ese lugar.

Un día antes del cumpleaños de mamá y en el camino al hospital pensaba si seria bueno dada la circunstancia de reconocernos solas en esto y sin el apoyo de pepe (mi hermano) ir llamando al taxi para que no nos hagan esperar mas de una hora por la noche, que era cuando nos regresábamos a casa. Cuando algo me dijo, mejor esperemos a llegar a ver a papá quizás lo den de alta, aunque por dentro pensaba No, no creo, ya nos hubieran avisado

Apenas llegamos entramos al pabellón en donde se encontraba y al a papá inusualmente sonriente le dije: ¿y a que se debe esa sonrisa? (feliz por supuesto) y le dice al oído a mi mama (me dieron de alta) y mi mamá me mira sorprendida y con una amplia sonrisa en el rostro… Dice que lo han dado de alta. ¡¡¡No!!!! ¿En serio? Con la mejor de mis sonrisas ¿de verdad? ¡Mamá corre y habla con la enfermera! A los segundos retorna y me dice con una sonrisa de satisfacción ¡Si! ¡Lo han dado de alta! Que maravilla…

En ese momento llame a nuestro taxi y pedí un servicio al instante.

Fueron finalmente 8 días de angustia, malas noches, frió y discusiones con todo aquel que trataba de comportarse como aquel que te hace un favor, sin tomar en cuenta que gracias a todos los que están en ese lugar pueden comer, vestir y dormir. Mi padre estuvo en el 4to piso, luego en el 5to paso un par de días en la UCIN (unidad de cuidados intermedios) y por último terminó en el 7mo piso, para luego terminar en la sala de la casa respirando nuevamente el aire de los Ladrón de Guevara… mirarlo con aquella sonrisa mirándonos y reconociendo cada rincón de nuestro hogar fue el mejor regalo de cumpleaños para mamá y para mi también, fue lo mejor de este agosto tan frió y tan triste después de tener que experimentar la desgracia que te toca vivir cuando lamentablemente no tienes más opción que utilizar ese pesimamente rotulado Seguro Social.


nAT
Agosto 2007

lunes, 18 de junio de 2007

Cuando empezamos a tenerle miedo al amor

Y es que muchos ya lo saben, el miedo al amor aparece SI SEÑORES… aparece… Cuando empezamos a sentir ese temorcito, un poco deseado, un poco detestado a sensibilizarnos frente a ese ser que nos puede llegar a llenar el día de miles de sonrisas… si, exacto.. Cuando nos damos cuenta que inevitablemente estamos frente a ese fantasmita del “enamoramiento”

¡¡¡Dios!!! ¿Por qué me tenía que pasar nuevamente?… pensamiento que nos sucede, que nos ocurre a todos aquellos que bajo nuestra responsabilidad hemos sufrido tontamente por ese mal llamado amor. Por que sí, cuando alguien sufre por amor como bien diría nuestro querido Pedro Suárez-Vertiz “está en el sitio equivocado”, es por eso que lo catalogo como “ese mal llamado amor” por que en primer lugar es un “mal” cuando se sufre y luego por que si a eso llamamos amor, estamos “mal llamándolo”

Y entonces de que carajos estoy hablando…

Pues del amor y de esa sensación que nos pone tontos y vulnerables y, a lo que, así como muchos, yo también le tengo miedo; y no por que así siempre haya sido, si no por que antes ese miedo nunca existió. Y podía (sin temor alguno) volar por los cielos ante un primer indicio de sensación de enamoramiento… en el que podía gritar a los cuatro vientos “me enamoré” (mientras sin quererlo o quizás intencionalmente vas alimentando ese sentimiento de manera real en ti). Comportamiento que como cualquier chica de 15 te lleva a desencuentros, desilusiones y golpes; Que si la madurez temprana te acompaña, te enseñan con una rapidez muy parecida a la de una montaña rusa.

Pero que pasa si esa experiencia la vives ya más grande, y los golpes ya no son como a los 15. Después de los 25 los golpes duelen más y las caídas son de más arriba… dirás ¿pero no se aprende más rápido? ¡SI! Claro que si… pero el tema está en que tú crees que no y luego vas avanzando y notas que las experiencias te van llegando, así como se te van yendo, dejando sensaciones y huellas cada vez menos profundas. Y lo más lindo de todo: Vas descubriendo, que te falta mucho para lograr sentir; eso que todos bien llaman; amor.

Es por eso que ante la inevitable presencia o llegada de esa torpe sensación nos asustamos y decimos ¡¡¡No siento nada!!! Por Dios lo digo… ¡¡¡Yo no estoy enamorada!!! (Que va, si se nota en esos ojos, que ante su presencia se llenan de vida y brillo… ¡Pero NO! ¡Natalia, tú no estás enamorada!! … Muy cómico)

¿Pero por que ese afán en negarlo?

No vayan a creer que es una negación por que no existe ese orgullo de saber que quieres y/o amas a alguien que realmente lo merece y que admiras también… es una negación por ese temor de nuevas sensaciones, quizás más fuertes y descontroladas que todas las que tuvimos con anterioridad. O quizás el saber de esa llegada inminente del “amor” pero del bien llamado amor… de ese que sólo se siente una sola vez (y no quiero debatir con aquellos que piensan que esa es una afirmación equivocada y muy alejada de la realidad actual, moderna y despersonalizada de ese sentimiento que muchos creen erróneamente en vías de extinción)

Y entonces ahora comprendo a Wendy cuando hablándome de Lucho (su esposo en la actualidad) me decía: “Tengo tanto miedo que esto se acabe, que termine y que le pase algo, me acuesto todas las noches orando y llorando por el temor a que algo pueda arruinar nuestra felicidad”. ¡¡¡Por dios!!! Decía en mis adentros: Esto no puede ser real, no puede ser sano sentir tanto miedo… ¡DISFRUTALO! gritaba… pero claro, ¿qué sabia yo hace casi 10 años de este sentimiento? ¡Ni una poca mierda!

Ahora te entiendo querida prima… y es que estos últimos días me acuesto pensando… ¿será real? ¿Y que pasa si sólo es un sueño? ¿Qué pasa si nada de lo dicho es cierto, si de pronto de un día a otro sus sentimientos se acaban? Y ese miedo nos invade y quizás inconscientemente empezamos a sabotearnos esa felicidad con tanta duda e inseguridad…

¡EUREKA! Ahora entienden cuando digo que existe un sano miedo al reconocernos perdidamente enamorados de aquel ser que, ¡sí!, me regala día a día esas ganas insostenibles de sonreír todo el tiempo.

Pero imagínense todo esto sumado a tener al frente a un hombre que es capaz de emocionarse contigo y de decir las cosas más dulces y tiernas sin temor a sonar cursi, que sin importar la edad que ambos tengamos pueda actuar como un chiquilín de secundaria y correr bajo la lluvia para poder verte unos segundos, minutos u horas… y llegar a tomarle fotos a tus fotos para poder llevarte a todos lados en su celular y contar de lo más orgulloso: ¡conocí a esta chica!

¿Estás loca? ¿De que tienes miedo?

De que se acabe… es sólo eso. ¡NO quiero que termine!

nAT
Junio 07

23 de septiembre 07

Siempre he preferido hablar de cosas que pasaron, nunca me atreví a especular ni un poquito acerca del futuro en un pedazo de papel.

Pero ya que estamos aquí, quiero decir que hace mucho tiempo no sentía lo que vengo sintiendo y no puedo asegurar si alguna vez lo sentí. Y es que jamás pensé que llegaría un momento en mi vida, en el que contra todo pronóstico, no pueda hacerme cargo de mis sentimientos. Por que obvio, no puedo o quizás no me atrevo, a definir todo aquello que hoy me está pasando y no sólo por la mente si no también por el corazón.

Quizás llega un momento en nuestras vidas en el que la prudencia nos llama y nos pide ponernos a buen recaudo y es cuando decidimos ¿cómo no? “tomar las cosas con calma”. Y claro, se trata de una Natalia distinta, mayor, con más seguridades que temores y con mucho más ganas de hacer las cosas bien que seguir con esta carga de errores (Afirmo: siempre avisados). Es por eso que esto es algo, más que de ustedes, MIO. Por que quiero que sea para mi sin querer arruinarlo con mi tradicional estilo de inclusión universal al resto del mundo que tiene el gusto o disgusto (¿porqué no? deben existir muchos casos) de conocerme. Y no porque el resto de mi mundo ya no me interese mas, o por que resulta que hoy ya crea que me basto sola y que con lo que siento no necesito de nadie más, y que a su lado mi mundo es más que completo (esas falsedades del amor, del soy todo a tu lado y nada sin ti). Si no, porque llegué a convencerme de una vez por todas, que cada uno de nosotros somos una propia individualidad y que tenemos este derecho y obligación de guardarnos más que algunas pocas cosas para nosotros mismos, y sacarlo al mundo cuando llegue el momento de presentarlo en sociedad.

¿Y entonces que puedo decir de ti?

Por ejemplo puedo decir que en estos momentos me siento como antes jamás había sentido. Tranquila, inalterable, en un equilibrio desconcertante que me saca de mis casillas.

Por ejemplo puedo decir que cada vez que pienso en ti, sonrió como cuando de niña mi madre me decía: ¡Si Natalia, puedes salir! O que ese saborcito rico, delicioso de una cremolada de maracuyá atravesando mi garganta ya sedienta, se compare a esa exquisita sensación, que me saca más de una amplia sonrisa al momento de contestar el teléfono y escuchar tu siempre sonriente: ¡Hola!

Y también puedo decir que de aquí en adelante sólo nos queda esto… seguir contando los días para que ese 23 de septiembre nos visite más que pronto, más que ya, más que hoy… SIEMPRE.



nAT
Junio 07
for you JD (BSKS)