Siempre observando cuidadosamente a esa puerta nada discreta (les repito, aún no tengo oficina) para ver si finalmente aquel al que decidí regalar este paquetito de chocolate que ahora bien disfruta mi paladar... se asome... (mientras voy pensando que excusa usaré para no sentirme avergonzada al comerme un regalo ya prometido)...
Lo cierto es que ya sueño no tengo... y miro el reloj impacientemente y ya ni sé para qué... la baja producción del día me invita a quedarme un poquito más dentro de estas oficinas... sólo por un tema de recompensa huevera... porque admitámoslo... me la pasé hueveando casi todo el día... unos cuantos correos, un par de coordinaciones y una carta muy al estilo mío; es el resumen de mis arduas tareas llevadas a cabo HOY. No por que sea floja, o vagonetilla.... Es sólo que no he tenido mucho que hacer. Una repentina cancelación, movió todo mi día...
En todo caso, me esperan días mucho más arduos y jodidos... ¿TODO TIENE RECOMPENSA NO?. Así que siendo las 18:00 horas con apenas tres minutos pasadas las mismas... esta humilde servidora hace su salida triunfal ....


